Si no somos de azúcar, por qué tu piel le resulta tan dulce a mi boca?
Si no somos de azúcar, por qué mi corazón se disuelve en tu humedad?
Si no somos de azúcar, por qué con tu ausencia se me amarga la existencia?
Si no somos de azúcar, por qué sufro de esta abstinencia cuando no estás?
Ojalá algún día me llueva tanta agua de los ojos y como algodón azucarado, la esperanza se desintegre como dulce olvidado en el circo por un niño malcriado [el circo de tu amor].
Ojalá se endurezca, se resquebraje y se me desmorone la ilusión que con tu dulzura en castillo de caramelo mi ingenuidad construyó.
Ojalá que el corazón se me cubra con capas y capas de confite hasta que sea imposible de roer.
Dime, por favor dime ¿si no somos de azúcar... por qué solo fui una golosina para ti?
No hay comentarios:
Publicar un comentario