domingo, 23 de agosto de 2015

Tú, amor... tu amor, mi amor...

 Los Te Amo más sin sentido que me ha tocado leer...

Las rosas del rojo más intenso pintadas solo con mentiras...
Los abrazos hipócritas enredados previamente en otro cuerpo...
Y los besos... los besos con sabor a otra...

Tu amor... qué asco tu "amor"...
Jamás entenderé a los patanes como tú, esos que se ofenden si acaso se les insinúa que son malos, pobrecitos!
Esos que piden matrimonio en un concierto de algún cantante famoso frente a miles de personas pero que en la complicidad que ofrecen cuatro paredes, engañan a la prometida con cualquier incauta.
A esos otros de relaciones largas y sólidas de años, que a meses de la boda buscan lo que su futura mujer jamás les dará.

Qué decir de los cabrones que teniendo esposa e hijos se sienten incompletos... la sociedad tendría que compadecerlos...
Y las mujeres... las que se enredan con el primero que no es como su marido.
Las que sueñan con lo que no pueden conseguir pero siguen con patanes, como tú.
Las que firman un papel y juran ante un Dios amor eterno y al salir del templo se les olvida.

Aquellos Te quiero mucho que distan bastante de un Te quiero bien.
Aquellos que tienen tanto amor para dar que apenas con dos personas les es suficiente, pero claro, a las dos las aman, de eso no hay duda.
Aquellos que dicen Te voy apoyar y estaré a tu lado siempre... pero que se les olvida mencionar para hacerte la vida imposible.
Aquellos que afirman vehementemente que aman con todo su corazón, cuando lo único que tienen es una cáscara en forma de corazón...

El amor, el que he conocido me ha enseñado que los idiotas ensucian su nombre...
Le llaman amor a aparentar, a mentir, a pretender, a engañar (a los demás y a sí mismos)...
Se justifican en..... jamás lo sabré... mucho menos lo entenderé...
¿Qué ha pasado con el amor, por qué lo corrompen así, por qué se ha dejado corromper?

El amor, el que yo (todavía no) conozco es tan diferente, transparente... sin mentiras ni engaños, no se necesitan en el amor que yo conozco.
Es pasión, entrega, compromiso, honestidad, respeto, bondad...
Es verdadero, no es necesario someterlo a prueba... no se rompe, no se ensucia, no se desgasta...
Es tan fuerte que supera cualquier obstáculo, no se deja vencer, sobrevive a cualquier defecto humano, el amor es cosa divina.

Esos amores eternos que duran días, qué situación tan fantástica!
Esos amores eternos de años que en días se terminan...
Esos amores que dicen querer y no reparan en herir...
Esos amores que traen fecha de caducidad...

Y en realidad, ¿quién sabe amar? ¿Los padres que abandonan, las madres que abortan, los hermanos que traicionan?
¿Los amores que olvidan, las familias que no perdonan, los hijos que olvidan a sus viejos en los asilos?
¿Los que dicen amar a Dios por sobre todas las cosas y juran que ser buen religioso consiste únicamente en rezar antes de comer?
¿El niño que patalea en busca de atención y un poco de amor, el perro que mueve la cola por un pedazo de pan?

¿Por qué, precisamente a mí, me ha tocado presenciar su decadencia?
¿Por qué he tenido que escuchar tantas mentiras?
¿Por qué he tenido que enterarme de tantas traiciones... en nombre del amor...
¿Por qué? Será que creo tanto en él que se harto de mí, de que lo persiga, de que lo sueñe, de que lo desee tanto...

El amor que me han mostrado me ha enseñado que el amor no existe...
Sin embargo he aprendido que muchos se equivocan y que lo único que muestran es su propia misera...
Este vacío que siento no es mas que el hueco que ha dejado cada pedazo de corazón que me han arrancado...
Está hecho de los pedazos que yo tuve que arrancar porque estaban ya podridos... tanto desamor enferma...

Seguiré así, creyendo en mi amor, no en el de los demás...
En el que aún no he tenido... en el que no he visto...
Mi amor, el que nadie me ha enseñado, el que yo he aprendido...
El que se contrapone a todo lo que abunda y carcome el alma allá afuera...

El que vive dentro de mí, el que siento al ver una flor despertar, al ver un niño sonreír...
El que me dice que no estoy equivocada, que algún día llegará... y que si no llega ya vive dentro de mí...
El que me demuestra que nadie me amará mientras yo no sea capaz de amarme...
El que me dice que mi amor propio debe ser más grande que el que pueda recibir de los demás...

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Un amor

Un amor sin dudas Un amor plagado de certezas Un amor que sostenga Un amor que no mienta Un amor que atraviese el alma y la envuelva Un amor...